Los muros no se caen tan fácilmente
A veces nos movemos como
peces en el agua
pero a veces seguimos flotando
perdidos entre continentes
de rechazo y provocaciones.
Los muros no se caen tan fácilmente
nos volvemos lentos y precavidos como
fieras confundidas y peligrosas.
Estamos heredando una humanidad
violenta que gime por lo que cree
que le pertenece
nunca aprenderemos a caminar en
las aguas, ni a hacer vino y tampoco
lograremos que llueva pan del cielo.
Sigamos siendo peces en el agua
y triémonos como gatos panza arriba
para verle de cerca la cara a Dios.
Dejemos caer la pluma al vacío
donde los hombres con poder
nos manipulan a su antojo
los peces dejaron de cantarle al
dios nacido.
©E Nordin